jueves, 9 de febrero de 2017

Aprender a comunicar XI


Aprender a comunicar: prevención familiar en el ámbito local. (XI)
5. ALGUNAS NOTAS FINALES: UNA RESPUESTA INTEGRAL A LA PREVENCIÓN FAMILIAR
Ángel Vallés*, Esther Pedrosa**, Francisco Verdú*** y Fortunato Tàpia*
*UPCCA de la Mancomunitat de la Ribera Alta
**Psicóloga
***Conselleria de Sanitat Universal i Salut Pública - Generalitat Valenciana


Lo descrito hasta aquí nos lleva a mencionar
ciertos aspectos que habría que
fortalecer, algunos de ellos nombrados en la
literatura científica (Fernández et al., 2012;
Kumpfer y Alder, 2006) como la escasa
asistencia a los programas de prevención
y la presencia mayoritaria de madres a tal
fin hemos incluido un sistema de incentivos
para reforzar la asistencia y adherencia a las
intervenciones. Además adaptamos continuamente
los horarios y los contenidos del
programa para ajustarnos a las necesidades
de los participantes.
Dado la elevada demanda de padres con
hijos con algún tipo de problema de consumo
de cannabis, o con una alta vulnerabilidad a
generar algún tipo de adicción (tóxica o no
tóxica) el programa es capaz de adaptarse a
cualquier nivel de intensidad de la intervención
requerido por las familias, bien sea una aplicación
de tipo universal, selectiva o indicada.
Nuestra experiencia nos lleva a potenciar
la prevención integral. Todos los servicios
públicos unidos persiguiendo un mismo fin,
la promoción de la salud desde el ámbito
municipal. Una prevención real en contacto
con todos los servicios públicos implicados en
la prevención, atención y promoción de la salud
mental como las UPCCA, AMPAS, UCA
(Unidades de Conductas Adictivas), Servicios
Sociales, SEAFI (Servicios de atención a la
infancia), USM (Unidad de Salud Mental) y
USMIA (Unidad de Salud Mental Infantil y
Adolescente) y docentes y orientadores de
los centros escolares tanto de primaria como
de secundaria.

REVISTA ESPAÑOLA DE DROGODEPENDENCIAS 

miércoles, 8 de febrero de 2017

Aprender a comunicar X


Aprender a comunicar: prevención familiar en el ámbito local. (X)
4. ASISTENCIA Y ADHERENCIA CRUCIALES PARA LA EFECTIVIDAD DEL PROGRAMA

Ángel Vallés*, Esther Pedrosa**, Francisco Verdú*** y Fortunato Tàpia*
*UPCCA de la Mancomunitat de la Ribera Alta
**Psicóloga
***Conselleria de Sanitat Universal i Salut Pública - Generalitat Valenciana



Por otro lado, hay aspectos relativos a
las metodologías, técnicas y materiales de
trabajo que también influyen en la asistencia
y adherencia a los programas de prevención.
Al respecto, la literatura científica (Fernández
et al., 2010; Fernández et al., 2012; Kumpfer
y Alder, 2006; Kumpfer y Alvarado, 2003;
Martínez, 2001) señala que las metodologías y
técnicas participativas, interactivas y prácticas
que utilizan, entre otros, recursos audiovisuales
con el fin de producir cambios el todo el
entorno familiar, son más efectivas. Es decir,
si la intervención, además de estar ajustada
a las necesidades, es interesante, dinámica,
práctica y amena, incrementa la probabilidad
de que la población diana asista y persista en
ella. En el programa, ello queda reflejado en
su metodología de trabajo secuencial, activa
y participativa, que utiliza materiales audiovisuales
de apoyo en soporte informático y
promueve la participación de los asistentes
en las sesiones a través de técnicas de dinamización
grupal.
En este sentido estamos desarrollando
estrategias de captación de la población
diana y la utilización de incentivos que, o
bien refuercen positivamente su asistencia
o bien apliquen un coste de respuesta por la
no asistencia. En nuestro caso las estrategias
propuestas son: economía de fichas, contrato
conductual y ludoteca durante las sesiones,
pero sin la colaboración del resto de actores
implicados en la prevención de las drogodependencias
en el ámbito local como los Servicios
Sociales Generales, el Centro de Salud,
las AMPAS (Asociación de Madres y Padres
de Alumnos) y los centros escolares y otros
colectivos significativos esto no sería posible
También hay que señalar la importancia
de otras variables para incrementar la efectividad
de programas preventivos como el
presentado por los autores en el artículo. Los
programas son herramientas de trabajo cuya
utilidad ha de estar circunscrita a la problemática
de las adicciones a la que pretenden
dar respuesta. Puesto que dicha problemática
es compleja y cambiante, las intervenciones
preventivas son, por ende, susceptibles de
mejora. En este sentido, la investigación
sobre los programas de prevención familiar
de las drogodependencias es crucial ya que,
del feedback obtenido con ésta, es posible el
desarrollo e innovación que les ayudará a dar
respuestas útiles a los problemas detectados.
Por último, también juega un importante
papel la voluntad política, con la asignación
de presupuestos y medios que se destinan
a la prevención. En línea con lo señalado, el
desarrollo y continuidad de las intervenciones
preventivas en el ámbito municipal, están
asociadas a la permanencia y mejora de los
servicios públicos de prevención, las UPCCA,
en la Comunidad Valenciana.
Tales intervenciones, vinculadas a un servicio
público municipal como la UPCCA de
atención universal y gratuita, están llevadas
a cabo por profesionales especializados
en adicciones en el que las familias pueden
recibir atención individualizada y que están
a su disposición durante la adolescencia de
sus hijos. De acuerdo con los principios del
National Institute of Drug Abuse. (2003)
entre los componentes que conforman el
enfoque de nuestro trabajo, destaca la mejora
de las relaciones y la comunicación familiar,
así como la supervisión parental, la cohesión
familiar y la resolución de conflictos.
Todos los matices argüidos que influyen en
la efectividad de las intervenciones preventivas
de ámbito familiar han de ser estímulo
para seguir trabajando en el perfeccionamiento
del programa AaC, un instrumento
de trabajo de un servicio público municipal
destinado al mantenimiento y promoción de
la salud. Sin duda, la principal línea de trabajo
futura pasa por la evaluación de resultados,
de forma que se pueda demostrar que más
allá de la experiencia de los participantes,
aplicadores y autores, existe evidencia de la
efectividad del programa.

REVISTA ESPAÑOLA DE DROGODEPENDENCIAS 

martes, 7 de febrero de 2017

Aprender a comunicar IX


Aprender a comunicar: prevención familiar en el ámbito local. (IX)
4. ASISTENCIA Y ADHERENCIA CRUCIALES PARA LA EFECTIVIDAD DEL PROGRAMA

Ángel Vallés*, Esther Pedrosa**, Francisco Verdú*** y Fortunato Tàpia*
*UPCCA de la Mancomunitat de la Ribera Alta
**Psicóloga
***Conselleria de Sanitat Universal i Salut Pública - Generalitat Valenciana


Más allá de los aspectos citados en los
epígrafes anteriores, el ámbito local imprime
unas particularidades a la implantación de
programas de prevención familiar que cabe
tener en cuenta para mejorar su efectividad.
Algunas de ellas han sido puestas de relieve en
la literatura científica sobre las características
de las intervenciones familiares con más aval
empírico (Fernández et al., 2010; Fernández et
al., 2012; Kumpfer y Alder, 2006; Kumpfer y Alvarado,
2003; Martínez, 2001). Puesto que no
es el objetivo del presente artículo hacer una
revisión de ellas, se remite al lector interesado
a las referencias bibliográficas pertinentes.
Existen una serie de matices que desde
nuestra experiencia profesional, también
inciden en la efectividad de los programas
de prevención familiar de ámbito municipal.
El primero de ellos alude a la premisa básica
de que, para que un programa de prevención
familiar sea efectivo la población diana ha de
acudir a las sesiones de trabajo, siendo más
sencillo lograr la asistencia si la intervención
les ofrece una respuesta útil y personalizada a
su problemática. Al tiempo que se adapta a los
horarios de las familias y refuerza su asistencia.
Una de las estrategias para fomentar la
asistencia y adherencia a las sesiones de
formación se basa en la utilización de los
resultados de los dos tipos de evaluación de
necesidades: por un lado, la relativa al índice
de vulnerabilidad y perfil de riesgo al consumo
de drogas de los hijos y, por otro, a las
habilidades de comunicación de los padres.
Tales resultados se utilizan como reactivos
que ayudan a sensibilizar a los progenitores
sobre la probabilidad de consumo de drogas
al que están expuestos sus hijos, a la vez que
se les instruye sobre el importante papel que
desempeñan para prevenirlo, motivándoles
así a asistir al programa. Además, los hijos
evalúan las habilidades de comunicación de
sus padres, participando en el proceso de
mejora de éstas y, por lo tanto, implicándose
en la intervención.
También juegan un importante papel en
la asistencia y adherencia las tareas para casa
contempladas en el programa para poner
en práctica las habilidades aprendidas en las
sesiones de trabajo y su generalización al ámbito
familiar. La resolución de las dificultades
surgidas en el ámbito familiar animarán a los
padres a asistir a posteriores sesiones para
plantear y solucionar sus dudas.
Más allá de tales propósitos, las tareas
para casa también pretenden, no sólo que
los padres se impliquen activamente en la
respuesta a sus necesidades de prevención,
sino también que, a través de su puesta en
práctica, la intervención sea extensiva a los
hijos. Por ello, pese a que inicialmente las sesiones
de trabajo del programa están dirigidas
a padres, la intervención es comprehensiva,
involucrando al conjunto de la familia.

REVISTA ESPAÑOLA DE DROGODEPENDENCIAS 

lunes, 6 de febrero de 2017

Aprender a comunicar VIII



Aprender a comunicar: prevención familiar en el ámbito local. (VIII)
3.3. Evaluación del proceso de intervención
Ángel Vallés*, Esther Pedrosa**, Francisco Verdú*** y Fortunato Tàpia*
*UPCCA de la Mancomunitat de la Ribera Alta
**Psicóloga
***Conselleria de Sanitat Universal i Salut Pública - Generalitat Valenciana



Según Errasti, Vallejo, Fernández y Secades
(2001), señalan que la evaluación del proceso
de intervención es muy importante dentro del
proceso global de evaluación de un programa
de prevención familiar de consumo de drogas.
Antes de centrarse en el análisis de los
resultados obtenidos por el mismo, procede
estudiar la forma en como la intervención
preventiva se llevó a cabo, la adecuación de la
misma respecto de los elementos que habían
sido planificados y la calidad de la puesta en
marcha de todos sus elementos.
Respecto a la evaluación de proceso del
programa que describimos, se está llevando a
término con distintos cuestionarios diseñados
ad hoc y administrados tras cada sesión de
trabajo a los padres y los técnicos de prevención
(Tabla 6).
Se presentan aquí los resultados previos
de la evaluación de las sesiones de una muestra
de padres participantes en el programa,
procedentes de los 20 municipios adscritos a
la UPCCA de la Mancomunidad de la Ribera
Alta como son: l’Alcúdia, Alfarp, Alginet,
Benifaió, Benimodo, Carlet, Catadau, l’Ènova,
Gavarda, Llombai, Masalavés, Montserrat,
Montroy, La Pobla Llarga, Rafelguaraf, Sumacàrcer,
San Joan D’Énova, Tous, Turís, Villanueva
De Castellón. Con ésta, se perseguía
valorar la percepción de los participantes
sobre distintas características del programa
para mejorar su diseño e implementación y
la viabilidad de una investigación que evalúe
los resultados. A través del cuestionario pertinente
y tras cada sesión, los participantes (n
= 171) valoraban en una escala tipo Likert de
5 puntos de anclaje (de 1 a 5) los siguientes
aspectos del programa: utilidad de la sesión,
contenidos, metodología, documentación,
evaluación de la comunicación, temporalización,
organización, tutores, grupo de padres y
valoración global. Los resultados se exponen
en la Tabla 7.
En líneas generales, los resultados de la
evaluación de proceso arrojan valoraciones
positivas en todos los aspectos medidos
del programa. Tales resultados muestran la
satisfacción de los padres con respecto a los
distintos aspectos de su diseño e implementación
salvo en la temporalización, en la que la
puntuación media (3,7) que le otorgan estaría
explicada por la larga duración de las sesiones
(120 minutos), siendo también el aspecto en
el que hay más variabilidad (0,25). Ello permite
concluir que su valoración positiva y la
utilidad que perciben del programa, alientan
que se lleve a término la investigación de
resultados. Sin duda, ésta será la clave que
determinará el grado de eficacia de AaC.

REVISTA ESPAÑOLA DE DROGODEPENDENCIAS 

viernes, 3 de febrero de 2017

Aprender a comunicar VII




Aprender a comunicar: prevención familiar en el ámbito local. (VII)
3.2. Método de intervención
Ángel Vallés*, Esther Pedrosa**, Francisco Verdú*** y Fortunato Tàpia*
*UPCCA de la Mancomunitat de la Ribera Alta
**Psicóloga
***Conselleria de Sanitat Universal i Salut Pública - Generalitat Valenciana



Puesto que la problemática del consumo
de drogas es multifactorial y tiene consecuencias
multidimensionales (Arbex, 2002;
Moncada, 1997), para que las intervenciones
sean efectivas, es importante que sean multicomponentes
y comprehensivas (Kumpfer y
Alvarado, 2003) y que estén personalizadas,
es decir, que actúen sobre las necesidades
particulares que tienen las familias. Así queda
reflejado también en la ponencia técnica del
Plan Nacional Sobre Drogas (1997), que
señala que los programas de prevención
deben tener una adecuada correlación con
las características específicas del problema
en el seno en el que se implantan, debiendo
para ello estar debidamente ajustados a
una valoración previa de las necesidades de
intervención.
Los autores del programa AaC han desarrollado
recientemente un cuestionario de
detección del perfil de riesgo percibido por
los padres respecto a las adicciones de los
hijos. Dicho instrumento, cuyo diseño está
siendo actualmente sometido a un estudio
para mejorar sus propiedades psicométricas,
indaga sobre la percepción de los padres respecto
a la presencia y/o ausencia de distintos
factores de riesgo y de protección, individuales,
relacionales y sociales a los que están
expuestos sus hijos. Se pretende conocer el
índice global de vulnerabilidad al consumo de
drogas de los jóvenes y, por otro, un perfil del
riesgo específico al que está expuesta cada
familia en los distintos factores valorados.
Permite adaptar el nivel de intensidad de la
intervención requerido por las familias, bien
sea una aplicación de tipo universal, selectiva
o indicada del programa.
El trabajo sobre el perfil de riesgo específico
se realiza utilizando la comunicación
como medio que posibilita educar en la
salud y como fin que facilita mejorar las
relaciones entre padres e hijos, fomentando
la cohesión, el vínculo y buen clima
familiar como variables protectoras frente
a las drogas y otras conductas de riesgo.
Sirva el símil para aclararlo, mientras que la
evaluación del perfil de riesgo indicaría la dirección
de trabajo a seguir, la comunicación
constituiría el vehículo con el cual se ayudará
a las familias a avanzar hacia el objetivo de
la prevención de las drogodependencias
en sus hijos. Esta es la hipótesis de trabajo
de la intervención y el eje principal, por
ello, el programa, dispone de instrumentos
elaborados para valorar las habilidades de
comunicación de los padres, obteniendo
una línea base de puntuaciones sobre las
que trabajar. En este sentido, los hijos tienen
un protagonismo clave en la evaluación de
las habilidades comunicativas de sus padres
y, por lo tanto, en su mejora.
En la tabla 4 se recogen los cuestionarios
de evaluación de la comunicación de los que
dispone el programa y a quiénes van dirigidos.
Atendiendo a las necesidades detectadas
en las Escuelas de Madres y Padres y a la baja
percepción de riesgo de éstos sobre las conductas
problema de sus hijos e hijas hemos
iniciado nuevas líneas de intervención que
son una alternativa a la metodología inicial
del programa (Vallés et al., 2013)
Como puede verse en la tabla 5 se pretende
que los padres estén en contacto con
el servicio público UPCCA a lo largo del
ciclo vital del adolescente partiendo de una
prevención universal para llegar si se da el
caso a una prevención selectiva o indicada.

REVISTA ESPAÑOLA DE DROGODEPENDENCIAS 

jueves, 2 de febrero de 2017

Aprender a comunicar VI


Aprender a comunicar: prevención familiar en el ámbito local. (VI)
3.1. La importancia de partir de un marco teórico
Ángel Vallés*, Esther Pedrosa**, Francisco Verdú*** y Fortunato Tàpia*
*UPCCA de la Mancomunitat de la Ribera Alta
**Psicóloga
***Conselleria de Sanitat Universal i Salut Pública - Generalitat Valenciana



El programa APRENDER A COMUNICAR
(en adelante AaC) nace como respuesta a la
necesidad de intervención local detectada
en el área de las drogodependencias, fruto
de la investigación desarrollada por Vallés
(1995) y la experiencia en el trabajo diario
desempeñado en dicho ámbito por todos
los profesionales de prevención que lo han
desarrollado. Parte, en su diseño, de las
evidencias en relación a la importancia de
la familia como principal contexto relacional
que ejerce su influencia, tanto positiva como
negativa, sobre los jóvenes. El programa
persigue como objetivo general fomentar la
comunicación funcional bidireccional entre
padres e hijos como vehículo para mejorar el
vínculo afectivo entre éstos, convirtiéndose
en un factor de protección frente a la probabilidad
de presentar problemas de conducta
en general (Kumpfer, 1998; National Institute
of Drug Abuse, 2003; Tasic, Budjanovac y
Mejovsek, 1997) y el consumo de sustancias
en particular (Muñoz-Rivas y Graña, 2001).
La comunicación es la condición sine
qua non para desarrollar cualquier tipo de
intervención preventiva, más si cabe en la
prevención familiar. La comunicación se presenta
como la principal herramienta educativa
con que cuentan los padres para ejercer su
influencia en el desarrollo y educación de sus
hijos. (Vallés et al., 2013).
Por ello, la hipótesis de trabajo del programa
derivada de tales evidencias es que
mejorar la comunicación en el contexto
familiar optimizará el vínculo entre padres
e hijos y les ayudará a ejercer un modelado
saludable, transmitiéndoles normas, actitudes
y valores que les permitan prevenir la
aparición del consumo de sustancias y otras
conductas problemáticas. El planteamiento
de trabajo del programa queda también
recogido en la Estrategia Nacional Sobre
Drogas diseñada para el periodo 2009/2016,
en la que se destaca la importancia de que
las familias fomenten habilidades educativas
y de comunicación en el seno familiar, incrementando
su competencia y su capacidad
para la resolución de problemas, así como la
percepción de la importancia de su papel en
la salud de sus hijos.
Sin embargo, más allá de los factores de
riesgo y protección que pueden influir en el
inicio y desarrollo de la conducta de consumo
del adolescente, es necesario dar un paso más
y reflexionar sobre los modelos teóricos que
orientan y organizan los datos obtenidos en
las observaciones y estudios (Laespada et
al., 2004). Hoy día, uno de los hechos más
importantes que se ha asumido en el campo
de la prevención de las drogodependencias
y que, sin duda alguna, ha favorecido mucho
su avance, ha sido la necesidad de partir de
un marco teórico que permita comprender
y abordar preventivamente el problema del
consumo de drogas (Becoña, 2002a). Asimismo,
la ponencia técnica del Plan Nacional
Sobre Drogas (1997) sobre los «Criterios
Básicos de Intervención en los Programas
de Prevención de las Drogodependencias»,
señala la necesidad de que los programas de
prevención de las drogodependencias estén
basados en teorías contrastadas, habiendo de
estar consideradas, por tanto, como áreas de
trabajo científicas.
En este sentido, el programa de referencia,
enfoca y diseña su intervención desde la perspectiva
cognitivo-conductual, partiendo de la
comprensión y el abordaje de la problemática
de las drogas basado en las teorías de la comunicación
humana (Watzlawick, 1967), el
aprendizaje social (Bandura, 1987), la acción
razonada (Fishbein y Ajzen, 1980) y los modelos
de competencias (Costa y López, 1996)
y de autocontrol (Santacreu y Froján, 1992).

REVISTA ESPAÑOLA DE DROGODEPENDENCIAS 

miércoles, 1 de febrero de 2017

Aprender a comunicar V


Aprender a comunicar: prevención familiar en el ámbito local. (V)
3. APRENDER A COMUNICAR: PREVENCIÓN FAMILIAR DESDE Y PARA EL ÁMBITO LOCAL
Ángel Vallés*, Esther Pedrosa**, Francisco Verdú*** y Fortunato Tàpia*
*UPCCA de la Mancomunitat de la Ribera Alta
**Psicóloga
***Conselleria de Sanitat Universal i Salut Pública - Generalitat Valenciana



La problemática actual y complejidad del
fenómeno de las drogas, las variaciones a las
que está sometido en función del territorio
y del contexto social, así como la indudable
dimensión social del mismo, exigen adoptar
un plan de abordaje integral desde la instancia
municipal. El escenario local es el contexto
idóneo para planificar, implantar y coordinar
distintas acciones que permitan abordar la
problemática de las adicciones, al ser éste la
administración más cercana a la ciudadanía y,
por tanto, la más sensible a sus necesidades
y ágil en la puesta en marcha de posibles
soluciones. Los servicios públicos universales
y gratuitos encargados de llevarlos a cabo
por medio de los Planes Municipales
de Drogodependencias y los programas
de intervención de los que se dispone en la
Comunidad Valenciana, son las Unidades
de Prevención Comunitarias en Conductas
Adictivas (en adelante UPCCA) (Decreto
132/2010 de 3 de septiembre).
Los programas son los instrumentos de los
que se sirven los servicios públicos o UPCCA
para alcanzar los objetivos en distintas áreas
de intervención como la prevención, la incorporación
social, el apoyo al tratamiento
y la modificación de la percepción social de
las adicciones. En este contexto, se presenta
el programa de prevención familiar APRENDER
A COMUNICAR. (Vallés et al., 2010),
puede verse en la tabla 3 la ficha técnica del
programa.

REVISTA ESPAÑOLA DE DROGODEPENDENCIAS