martes, 18 de octubre de 2016
Consumo de cannabis y tabaco (I)
Producción científica en consumo de cannabis y tabaco a través de la Web of Science
Julia Osca-Lluch
INGENIO (CSIC-UPV). Universidad Politécnica de Valencia
Resumen:
El objetivo de este trabajo es cuantificar mediante indicadores bibliométricos la productividad
científica sobre el consumo de cannabis y tabaco, con el fin de conocer y
determinar el estado en que se encuentra la investigación en este campo e identificar
las redes de colaboración de autores que han publicado artículos sobre este tema y las
revistas utilizadas por los investigadores para publicar sus trabajos. Los trabajos objeto
de estudio se han obtenido de las bases de datos de la Web of Science. Se publicaron
1.008 trabajos, siendo la tipología documental predominante los artículos originales y
los artículos de revisión, que juntos suponen casi el 95% de toda la producción. El primer
artículo recuperado data de 1981, y se observa, partir del año 2000, un aumento
constante en el número de trabajos publicados, que viene a confirmar el interés despertado
en este tema y la necesidad de potenciar la investigación en este campo. Las
revistas más utilizadas para publicar los artículos han sido Drug and Alcohol Dependence,
Addictive Behaviors y Addiction, que están incluidas en la categoría Substance Abuse de la
base de datos Journal Citation Reports (JCR) del Social Science Citation Index (SSCI)
y posicionadas en el primer cuartil dentro de esta categoría temática.
Palabras Clave:
Consumo de cannabis, Cannabis-tabaco, Consumo, Bibliometría, Producción científica,
Web of Science.
Correspondencia a: Julia Osca. E-mail: juosllu@ingenio.upv.es
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lunes, 17 de octubre de 2016
Impulsividad en jóvenes consumidores de alcohol (IV): BIBLIOGRAFÍA
Impulsividad en jóvenes consumidores de alcohol (IV): BIBLIOGRAFÍA
Oleiletanolamida e impulsividad en jóvenes consumidores de alcohol
Eduardo López Briz1, Ricardo Giner García2
1 Servicio de Farmacia. HUP La Fe. Valencia (España). CASP España. 2 IVATAD Valencia Adicciones, Valencia (España)
Bilbao A, Serrano A, Cippitelli A, Pavón FJ, Giuffrida A, Suárez J, et al. (2016). Role
of the satiety factor oleoylethanolamide in alcoholism. Addict Biol 21:859-72.
Borrelli F, Izzo AA (2009). Role of acylethanolamides in the gastrointestinal tract with special reference to food intake and energy balance. Best Pract Res Clin Endocrinol Metab 23:33–49.
Garcia-Marchena N, Pavon FJ, Pastor A, Araos P, Pedraz M, Romero-Sanchiz P, et al. (2016) Plasma concentrations of oleoylethanolamide and other acylethanolamides are altered in alcohol-dependent patients: effect of length of abstinence. Addict Biol 22. doi: 10.1111/adb.12408. [Epub ahead of print].
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van Kooten MJ, Veldhuizen MG, de Araujo IE, O’Malley SS, Small DM (2016). Fatty acid
amide supplementation decreases impulsivity in young adult heavy drinkers. Physiol Behav
155:131–40.
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viernes, 14 de octubre de 2016
Impulsividad en jóvenes consumidores de alcohol (III): COMENTARIO
Impulsividad en jóvenes consumidores de alcohol (III): COMENTARIO
Oleiletanolamida e impulsividad en jóvenes consumidores de alcohol
Eduardo López Briz1, Ricardo Giner García2
1 Servicio de Farmacia. HUP La Fe. Valencia (España). CASP España. 2 IVATAD Valencia Adicciones, Valencia (España).
Las aciletanolamidas (AE) son un grupo de sustancias de estructura similar a los lípidos que se encuentran presentes en diferentes especies animales y que desempeñan un relevante papel en la homeostasis corporal. Las mejor estudiadas hasta el momento son la conocida araquidonoiletanolamida o anandamida (un endocannabinoide), la palmitoiletanolamida (con acción antiinflamatoria) y la oleiletanolamida (OEA) que es un potente anorexígeno (Borrelli & Izzo, 2009) (Figura 1). Todas ellas se sintetizan principalmente en el tracto gastrointestinal y sus acciones biológicas van más allá de la mera modulación de la ingesta de alimentos y del balance de energía, ejerciendo efectos beneficiosos también sobre distintos aspectos de la funcionalidad intestinal mediante sus acciones sobre los receptores cannabinoides CB-1 y CB-2 y los receptores alfa activados por los proliferadores peroxisomales (PPAR-α) entre
otros (Borrelli & Izzo, 2009).
La OEA interacciona con su receptor (PPAR-α) para producir un estado de saciedad
caracterizado por intervalos entre comidas más prolongados y reducción de la frecuencia de ingesta (Piomelli 2013). Pero, además, esta sustancia se encuentra implicada en una variada serie de funciones que incluyen los ritmos circadianos, la consolidación de la memoria, la modulación del estrés y la promoción del estado de alerta; además juega un papel relevante en el proceso de la muerte celular, aumenta la liberación de dopamina y se ha relacionado también con la privación de sueño (Sarro-Ramírez et al., 2013).
Recientemente, la OEA ha sido objeto de atención por diversas evidencias experimentales
acerca de su acción sobre los sistemas de recompensa cerebrales y su posible papel en las adicciones a nicotina o alcohol a través de la dopamina cerebral (Bilbao et al., 2016). La
administración de alcohol a ratones ocasionó la liberación de OEA que, a su vez, redujo el
consumo de alcohol a través de su unión al receptor PPAR-α y transmisión de la señal
periférica a estructuras centrales mediante señalización remota, y redujo la gravedad de los síntomas del síndrome de abstinencia en animales dependientes (Bilbao et al., 2016).
García-Marchena et al. (García-Marchena et al., 2016) demostraron recientemente en mujeres abstinentes dependientes de alcohol que los niveles de AE (OEA, anandamida y eran significativamente más altos en esta población que en los controles; además encontraron correlación entre la duración de la abstinencia y los niveles de AE, que sin embargo no se mostraron relacionados con la gravedad de la adicción, la duración del uso problemático de alcohol o el diagnóstico de comorbilidad psiquiátrica.
Estas consideraciones fueron las que sin duda impulsaron a van Kooten et al. a llevar a cabo el ensayo con OEA en humanos que se ha resumido en los párrafos anteriores y que, en nuestra opinión, muestra defectos metodológicos relevantes que podrían invalidar la atractiva hipótesis planteada.
Es llamativo que el Comité de Investigaciones Humanas de la prestigiosa Universidad de Yale aprobara el protocolo, lo que probablemente hizo porque el preparado experimental era un producto dietético (PhosphoLean®) que ya contaba con aprobación para su venta. Tal vez de haberse tratado de un medicamento la permisividad hubiera sido menor.
Destaca inicialmente que se ensaye en el grupo experimental la OEA asociada a EGCG y que se compare con placebo, cuando la comparación metodológicamente correcta hubiera sido comparar la asociación (OEA + EGCG) con EGCG, porque de haberse producido demostración de eficacia (o de efectos adversos) hubiera sido difícil atribuírsela a
uno solo de los componentes de la mezcla.
Por otro lado, se carece de datos acerca de la farmacocinética de la OEA en humanos. Dado que la OEA se administró en forma de un precursor lábil (fosfatidil-OEA), cabe suponer que éste se hidrolizó en el tubo digestivo para liberar el principio activo. La OEA es degradada rápidamente por los enzimas digestivos en ácido oleico y etanolamida (Piomelli, 2013) y sólo el 0,48% de la dosis oral se encontró intacta en el tejido intestinal a los 90 minutos de su administración (Nielsen et al., 2004). Parece poco probable por tanto que se produjera absorción lucrativa y el efecto potencial debiera haberse ejercido mediante señalización remota.
Otra cuestión que suscita dudas es el proceso de aleatorización que, como sabemos, es de importancia capital para evitar resultados sesgados en los ensayos clínicos (López Briz et al., 2015). En el artículo de van Kooten MJ et al. se menciona una aleatorización mediante el procedimiento de moneda lanzada al aire (lo que constituye un buen método) pero únicamente para los 10 primeros participantes, ya que los restantes fueron distribuidos de manera dirigida por los investigadores para, según estos, minimizar las diferencias entre los grupos. Esta intervención en la formación de los grupos destruye completamente el sentido de la aleatorización (formar grupos iguales en aquellas características conocidas pero también en las no conocidas) y podría haber permitido, por ejemplo, dirigir a ciertos tipos de pacientes con mejor o peor pronóstico a un grupo u otro a voluntad de los investigadores.
Dado que los pacientes fueron voluntarios reclutados mediante anuncios es posible suponer un grado elevado de adherencia al tratamiento, por otra parte nada sencillo (2 cápsulas 1 hora antes de comer, 2 cápsulas 1 hora antes de cenar y 2 cápsulas más 2 horas después de la cena) pero la falta de control de este parámetro constituye una limitación adicional del estudio, como los propios autores reconocen (van Kooten et al., 2016).
Una reflexión adicional merece el hallazgo de mayor puntuación en el Beck Depression
Inventory de los pacientes del grupo OEA + EGCG que los autores atribuyen a las elevadas
dosis de OEA, pero que también podría tratarse de un hallazgo casual a consecuencia del elevado número de parámetros y variables analizados.
A pesar de contar con una interesantísima hipótesis de trabajo acerca de la OEA, el estudio de van Kooten MJ et al. parece excesivamente alambicado, con una batería de pruebas y escalas demasiado elevada (alguna de ellas, como la del Go/No-Go, introducida a posteriori), lo que facilita la aparición de resultados estadísticamente significativos por puro azar y que luego no serán, posiblemente, confirmados.
En conclusión, atractiva hipótesis la del papel de la OEA en la impulsividad y el consumo de sustancias con potencial adictivo, con un amplio campo de estudio para ensayos posteriores. Lamentablemente, el grupo de van Kooten no ha contribuido con el trabajo que se comenta a despejar ninguna de las incógnitas planteadas.
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jueves, 13 de octubre de 2016
Impulsividad en jóvenes consumidores de alcohol (II)
Impulsividad en jóvenes consumidores de alcohol (II)
Oleiletanolamida e impulsividad en jóvenes consumidores de alcohol
Eduardo López Briz1, Ricardo Giner García2
1 Servicio de Farmacia. HUP La Fe. Valencia (España). CASP España. 2 IVATAD Valencia Adicciones, Valencia (España).
Tras la aleatorización, se administró de manera cegada al grupo de intervención
un suplemento dietético que contenía 30 mg de fosfatidil-OEA + 20 mg de epigalocatequina
galato (EGCG) por cápsula a las dosis de: 2 cápsulas 1 hora antes de
comer, 2 cápsulas 1 hora antes de cenar y 2 cápsulas más 2 horas después de la cena
durante 3 semanas. Al grupo de control se le administró placebo de apariencia similar
al preparado activo. Todos los participantes incluidos en el estudio recibieron
mensajes de texto semanales y una llamada telefónica para incrementar la adherencia
al tratamiento y poder informar acerca de posibles efectos adversos, pero en la que
no se les indicó que modificaran sus hábitos de ingesta de alcohol.
Las principales medidas de resultado consideradas fueron el consumo de alcohol
autodeclarado (Timeline Follow Back) expresado como número de bebidas estándar
(BE) y la impulsividad (escala de Barratt de impulsividad versión 11). Como resultados
secundarios se midieron también la ingesta de alimentos y el comportamiento alimenticio
(Three Factors Eating Scale), la actividad física (International Physical Activity Questionnaire),
la ansiedad (Beck Anxiety Inventory) y los síntomas depresivos (Beck Depression
Inventory), la inhibición de la respuesta y la preferencia de consumo de grasas (Dietary
Fat and Free Sugar Questionnaire). Se evaluó así mismo la atención selectiva y el control
de la respuesta mediante la prueba Go/ No-Go.
Se incluyeron en el estudio 22 participantes (11 por grupo) con características
antropométricas muy similares y con un consumo medio por semana de 14,9±11,77
y 16,4±8,97 bebidas estándar en los grupos OEA y placebo respectivamente.
No se pudieron poner de manifiesto diferencias entre el grupo con suplemento OEA
+ EGCG y el placebo ni sobre el consumo de alcohol, ni en el número total de BE, ni
en el de días de bebida, ni en la media de BE por día, ni en número de días de consumo
intenso, ni en el máximo de BE por día. Tampoco se encontró efecto significativo en
el resto de resultados secundarios (impulsividad, comportamiento alimenticio, actividad
física, ansiedad, preferencia por las grasas) con excepción de la escala de depresión,
que aumentó en el grupo OEA + EGCG. En la prueba Go/No-Go se pudo observar una
mejora en uno de los parámetros evaluados (proporción de falsas alarmas) en el grupo
OEA + EGCG.
Intentando correlacionar el resultado de la prueba Go/No-Go con la ingesta de
alcohol, pudo observarse que el cambio en la proporción de falsas alarmas se asoció
positivamente con el cambio en el número máximo de BE por día de bebida, indicando
en opinión de los autores que el consumo de menos BE se asocia con una mayor sensibilidad en la prueba y, por tanto, una menor impulsividad.
No se presentaron efectos adversos de interés en ninguno de los grupos.
Los autores admiten que los resultados sobre la impulsividad no fueron los que
esperaban, probablemente debido a la duración del estudio, y que éste adoleció,
además de la ya mencionada, de varias limitaciones: una muestra reducida, la posible
no adherencia al tratamiento, una potencial influencia de la OEA endógena sintetizada
en respuesta al ácido oleico de la dieta, una dosis alta del precursor de OEA o la falta
de control de calidad sobre el suplemento dietético administrado. A pesar de ello,
concluyeron que los hallazgos del estudio sugieren un nuevo mecanismo de acción (representado por la OEA) para el control del alcoholismo y los trastornos relacionados
con el uso de alcohol.
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miércoles, 12 de octubre de 2016
Impulsividad en jóvenes consumidores de alcohol (I)
Impulsividad en jóvenes consumidores de alcohol (I)
Oleiletanolamida e impulsividad en jóvenes consumidores de alcohol
Eduardo López Briz1, Ricardo Giner García2
1 Servicio de Farmacia. HUP La Fe. Valencia (España). CASP España. 2 IVATAD Valencia Adicciones, Valencia (España).
Correspondencia a: Eduardo López Briz. Email: lopez_edubri@gva.es
REFERENCIA
van Kooten MJ, Veldhuizen MG, de Araujo IE, O’Malley SS, Small DM (2016). Fatty acid amide supplementation decreases impulsivity in young adult heavy drinkers. Physiol Behav 155:131 40.
RESUMEN
Guiados por el papel que la oleiletanolamida (OEA) desempeña en los procesos relacionados con la ingesta de alimentos, aumentando el autocontrol en los programas de pérdida de peso, así como por el conocimiento previo de que la ingesta de alcohol aumenta la liberación de OEA y que ésta contribuye a disminuir los síntomas de abstinencia en animal de experimentación (Bilbao et al., 2016), van Kooten MJ et al. (2016) decidieron llevar a cabo un ensayo clínico cuyo objetivo principal era determinar si la administración exógena de OEA ayudaba a contrarestar la impulsividad y si disminuía la ingesta de alcohol en aquellos jóvenes que presentaban un perfil de elevado consumo del mismo.
Para ello seleccionaron adultos voluntarios entre 21 y 45 años con criterios de consumo elevado de alcohol (5 o más BE [bebidas estándar]1 en hombres o 4 o más BE en mujeres por día de ingesta, al menos una vez por semana, en los 21 días precedentes, pero sin sobrepasar las 40 BE a la semana). Además, los sujetos del ensayo deberían ser diestros, angloparlantes y con un I.M.C. (índice de masa corporal) entre 18,5 y 35. Fueron criterios de exclusión la historia actual o pasada de abuso o dependencia del alcohol u otras drogas, la enfermedad médica o psiquiátrica, el uso de medicamentos que afectaran a la concentración psicológica, la historia de trauma craneal o de pérdida de consciencia, la diabetes, las alergias alimentarias y por último, el embarazo.
1 De acuerdo con los criterios del National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism (NIAAA), una BE (bebida
estándar) es la que aporta 15 ml de alcohol puro, esto es, unos 360 ml de cerveza, unos 150 ml de vino o unos 45 ml de bebidas de alta graduación (NIAAA, 2004). Esto vendría a coincidir más o menos con las unidades de bebida estándar (UBE) españolas.
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martes, 11 de octubre de 2016
Circular con tasa de alcohol superior a la legal (IX): AGRADECIMIENTOS y REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Circular con tasa de alcohol superior a la legal: caracterización del conductor según la vía de circulación (IX): AGRADECIMIENTOS y REFERENCIAS
BIBLIOGRÁFICAS
Manuela Alcañiz*, Miguel Santolino* y Lluís Ramon**
* Riskcenter-IREA, Universitat de Barcelona.** Servei Català de Trànsit, Generalitat de Catalunya.
Los autores quieren expresar su agradecimiento al Servei Català de Trànsit por permitirles la posibilidad de realizar este estudio. M. Alcañiz y M. Santolino agradecen la ayuda del Ministerio de Economía y Competitividad a través de los fondos FEDER (ECO2015-66314-R).
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lunes, 10 de octubre de 2016
Circular con tasa de alcohol superior a la legal (VIII): DISCUSIÓN
Circular con tasa de alcohol superior a la legal: caracterización del conductor según la vía de circulación (VIII): DISCUSIÓN
Manuela Alcañiz*, Miguel Santolino* y Lluís Ramon**
* Riskcenter-IREA, Universitat de Barcelona.** Servei Català de Trànsit, Generalitat de Catalunya.
En este estudio se investigan los factores que inciden en la probabilidad de que un individuo
circule con una tasa de alcohol superior a la legalmente permitida en las pruebas de AAE practicadas en las vías catalanas. Los factores considerados como explicativos de la mayor o menor propensión a combinar alcohol y conducción han sido, en su mayoría, analizados en estudios previos. Sin embargo, dichos trabajos no tienen en cuenta las diferencias de perfil que puede haber entre los conductores que superan las tasas permitidas de AAE según la zona de circulación sera carretera o urbana. Este es el aspecto más novedoso de este estudio.
Los resultados obtenidos están en su conjunto en consonancia con los de la literatura, en relación a la influencia de variables como el género y la edad sobre la conducta de riesgo
analizada (Bergen, Shults y Rudd, 2011; Yagil, 1998). No obstante, en este estudio se observa
que algunos de los factores contemplados tienen distinto efecto sobre la probabilidad de conducir bajo los efectos del alcohol dependiendo de si la prueba de AAE se realiza en vía interurbana o en vía urbana, ya sea porque el factor afecta de forma opuesta, aumentando la probabilidad en un tipo de vía y disminuyendo en el otro (extranjero), porque influye en la probabilidad de conducir bajo los efectos del alcohol únicamente en una de las dos tipologías de vías (edad-35, edad35-49, tarde, moto), o bien porque afecta con diferente nivel de intensidad según el tipo de vía (hombre, preventivo, infracción, síntoma, laborable, noche y vpesado). La identificación del perfil del conductor con tasas de AAE superiores a las legales según el tipo de vía es relevante para entender mejor el comportamiento de los individuos en cuanto a la decisión de beber alcohol y conducir. Ello puede ayudar a dirigir las campañas de sensibilización hacia los colectivos de mayor riesgo. Al mismo tiempo, proveer a los agentes de tráfico y a las policías municipales de información acerca de dichos perfiles de riesgo puede ayudar a orientar mejor los controles preventivos de AAE, incrementando las tasas de detección de positivos. En línea con Löbmann (2002), y tanto desde la vertiente sancionadora como desde la sensibilizadora, las políticas de seguridad vial dirigidas a la prevención de accidentes pueden resultar más efectivas, logrando un mejor efecto disuasorio.
circule con una tasa de alcohol superior a la legalmente permitida en las pruebas de AAE practicadas en las vías catalanas. Los factores considerados como explicativos de la mayor o menor propensión a combinar alcohol y conducción han sido, en su mayoría, analizados en estudios previos. Sin embargo, dichos trabajos no tienen en cuenta las diferencias de perfil que puede haber entre los conductores que superan las tasas permitidas de AAE según la zona de circulación sera carretera o urbana. Este es el aspecto más novedoso de este estudio.
Los resultados obtenidos están en su conjunto en consonancia con los de la literatura, en relación a la influencia de variables como el género y la edad sobre la conducta de riesgo
analizada (Bergen, Shults y Rudd, 2011; Yagil, 1998). No obstante, en este estudio se observa
que algunos de los factores contemplados tienen distinto efecto sobre la probabilidad de conducir bajo los efectos del alcohol dependiendo de si la prueba de AAE se realiza en vía interurbana o en vía urbana, ya sea porque el factor afecta de forma opuesta, aumentando la probabilidad en un tipo de vía y disminuyendo en el otro (extranjero), porque influye en la probabilidad de conducir bajo los efectos del alcohol únicamente en una de las dos tipologías de vías (edad-35, edad35-49, tarde, moto), o bien porque afecta con diferente nivel de intensidad según el tipo de vía (hombre, preventivo, infracción, síntoma, laborable, noche y vpesado). La identificación del perfil del conductor con tasas de AAE superiores a las legales según el tipo de vía es relevante para entender mejor el comportamiento de los individuos en cuanto a la decisión de beber alcohol y conducir. Ello puede ayudar a dirigir las campañas de sensibilización hacia los colectivos de mayor riesgo. Al mismo tiempo, proveer a los agentes de tráfico y a las policías municipales de información acerca de dichos perfiles de riesgo puede ayudar a orientar mejor los controles preventivos de AAE, incrementando las tasas de detección de positivos. En línea con Löbmann (2002), y tanto desde la vertiente sancionadora como desde la sensibilizadora, las políticas de seguridad vial dirigidas a la prevención de accidentes pueden resultar más efectivas, logrando un mejor efecto disuasorio.
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